Esta
receta es de inspiración propia y la he llamado así aunque no se asemeje en nada a la bienmesabe de cazón en adobo, muy típica de Cádiz,
pero me la ha recordado por el adobo.
Las
pechugas de pollo las podemos preparar enteras, en tiras o con la
forma que más nos guste. Si tenéis invitados en casa es
recomendable cortarlas en pequeñas tiras o palitos y acompañarlos
con alguna salsa.
La
combinación de hierbas y condimentos la podéis variar a vuestro
gusto, experimentando con los distintos sabores hasta encontrar el
que más nos guste.
Ingredientes
(para 4 personas):
4
pechugas de pollo
1
cucharada de postre de pimentón
1
cucharada de postre de orégano
1
cucharada de postre de tomillo
1
cucharada de postre de romero
1
cucharada de postre de comino
1
cucharada de postre de cilantro
1
chorro de vinagre
Harina
Pan
rallado
1
huevo
Pimienta
Sal
Dificultad:
fácil.
Duración:
20 minutos.
Elaboración:
Para
comenzar vamos a preparar en un bol el adobo mezclando el orégano,
tomillo, romero, cilantro, pimentón, vinagre, un chorro de aceite y
una pizca de sal.
Salpimentamos
las pechugas de pollo y vertemos el adobo sobre ellas, enteras o
cortadas en tiras, las untamos bien y removemos hasta que estén
totalmente impregnadas. Dejaremos macerar en la nevera tapadas con
papel film durante toda la noche o al menos una hora para que se
aromaticen.
Para
freírlas, calentamos una sartén con abundante aceite, escurrimos el
pollo y lo pasamos por harina y huevo batido, si queremos que esté
crujiente. Posteriormente podemos pasarlas por pan rallado.
Las
freímos por ambos lados hasta que estén doradas y las dejamos sobre
papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Para
acompañarlas podemos utilizar tomate troceado aliñado con sal
gorda, un chorrito de aceite de oliva y espolvoreado con orégano
picado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario