¡El blog ha vuelto a la vida! Perdonar la ausencia pero entre unas cosas y otras han pasado semanas sin escribir, que no sin cocinar.
La
receta de hoy se me ocurrió para utilizar un picadillo de pavo que tenía
en casa. Dado el sabor suave que tiene esta carne he intentado hacer unas albóndigas muy picantes. El puré lo hemos hecho en clase de
cocina y me encanta tanto el color como el sabor que le da el
azafrán.
Las albóndigas también
se pueden hacer con cualquier otro picadillo, ya sea vacuno o porcino
o mezcla. De esa forma seguro que son mucho más sabrosas.
Ingredientes (para 4 personas):
500 grms de picadillo de pavo
4
dientes de ajo
3
cebollas
1
pimiento rojo
2
pepinillos en vinagre
6
tomates
Cayena
2
ramilletes de perejil
Harina
Pan
rallado
Leche
6
patatas
1
vaso de vino
Azafrán
en hebras
Pimentón
picante
Pimienta
Aceite
Dificultad: media.
Duración: 1 hora.
Elaboración:
Para
comenzar, vamos a salpimentar la carne, pelamos y picamos la cebolla,
el ajo, y los pepinillos lo más fino posible, puesto que serán
mezclados con la carne. Picamos
la cayena (la cantidad va a gusto del comensal, yo he añadido
bastantes para que le diera un toque muy picante) y el perejil
también muy fino y lo mezclamos todo con las verduras anteriores y
la carne hasta obtener una masa homogénea. Reservamos dos cebollas y
dos dientes de ajo, los cuales usaremos para la salsa.
Amasamos la masa de carne con el pan rallado (se puede sustituir por un poco de miga de pan remojada en leche). Con las manos ir formando bolas de carne del tamaño deseado y las pasamos por harina. En una sartén calentar abundante aceite y pasar las albóndigas, únicamente para que queden doradas por fuera, dado que se cocinarán más adelante junto con la salsa.
Para hacerla ponemos en una sartén un chorro
de aceite y pochamos el resto de ajo y cebolla con una pizca de sal
hasta que esté transparente. Añadimos una cucharada de harina y el
pimentón picante a fuego muy bajo para no quemarlo y removemos. Cuando la harina no esté cruda incorporamos los tomates y pimientos pelados, sin pepitas
y picados muy finos y subimos el fuego. Añadir el vino (si se consume echar agua) y pasados 20 minutos retirar del fuego y
triturar o pasar por el chino (para así conservar el color
característico de los tomates).
Introducimos
las albóndigas en la salsa y guisamos durante 10 ó 15 minutos
aproximadamente. Reservamos.
Mientras tanto podemos ir preparando el puré. Hay que lavar y cocer con piel las patatas en una cazuela con sal durante 30 ó 40
minutos (hasta que estén bien cocidas). Después se trituran con la batidora o con ayuda del pasapuré.
Por
otro lado, calentamos el azafrán en el microondas o encima de la
cacerola, pero sin quemarlo. Lo incorporamos al puré de patatas y
removemos enérgicamente, si fuera necesario podemos añadir un poco
de leche para dar más cremosidad al puré, salpimentamos al gusto y
listo.
Servir las albóngias,con abundante salsa y con el puré como acompañamiento.

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