jueves, 14 de febrero de 2013

Huevos rancheros en salsa de tomate


Si veis series americanas estaréis cansados de escuchar a sus protagonistas hablar de que van a desayunar 'huevos rancheros'. Se trata de un plato que tiene similitudes con otros muchos de diferentes países a lo largo de todo el planeta.

Es similar al shakshuka (significa “todo mezclado”), procedente de Oriente Medio que lleva tomates guisados, especias y huevos. También existe otra receta similar, en este caso procedente de Turquía, llamada menemen

En la cocina israelí nos encontramos con esta receta habitualmente, en la mayoría de los restaurantes de comida israelí o sefardí y no le puede faltar pan para acompañarlo para absorber la salsa (si es de pita mejor).

Sea cualquiera de las recetas la base es utilizar verduras, todas aquellas que tengamos a mano. Pimientos verdes, zanahoria, calabaza, puerro, apio, otras especias,... Incluso podemos sustituir los huevos por tofu, en caso que queráis un plato 100% vegetariano.
Ingredientes (para 4 personas):

3 cebollas
2 pimientos rojos
2 dientes de ajo
6 tomates
150 grms. de jamón en tacos
2 cucharaditas de azúcar moreno
2 hojas de laurel
2 cucharaditas de perejil picado
1/2 cucharada sopera de comino
1 pizca de azafrán
1/2 cucharada sopera de tomillo
2 cayenas
Aceite de oliva
Sal
Pimienta negra molida
1 cucharada de pimentón dulce
8 huevos

Dificultad: fácil.

Duración: 30 minutos

Elaboración:

Lavamos y picamos en la cebolla y los pimientos en juliana (tiras de cuatro o cinco centímetros de largo y un centímetro de ancho) y el ajo en brunoiseEn una cazuela o sartén grande añadimos aceite de oliva y calentamos a fuego medio. Yo utilicé cazuela de barro, de las de toda la vida, y en fogones de gas, no en la vitrocerámica.

Echamos, por este orden, los pimientos, las cebollas y el ajo y salteamos hasta que la mezcla tenga color. Agregamos el azúcar moreno y las hierbas (perejil, laurel y tomillo) y bajamos el fuego. Seguimos sofriendo a fuego bajo durante 5 minutos hasta que se junten los sabores.

Lavamos los tomates y cortamos en paisana grande (dados de 2 centímetros), los añadimos a la cazuela con las cayenas, el azafrán, comino, los tacos de jamón, el pimentón dulce una pizca de sal y la pimienta recién molida. Continuamos sofriendo unos 10-15 minutos. El aspecto que debe tener es similar al del pisto, se va a estar guisando en el jugo del tomate y en el caso de no tener jugo o tener poco, le añadimos el agua y lo corregimos de sal.

Sacamos el laurel y justo al final es cuando vamos a preparar los huevos. Los haremos en el centro de la cazuela baja o la sartén. Cascamos los huevos y colocamos encima de la salsa, tapamos y con el fuego al mínimo dejamos cocer unos 5 minutos o hasta que veamos que están cuajados. Con una cuchara removemos las claras de los huevos con la mezcla de salsa para que cuaje antes, pero con cuidado de no tocar la yema, para que quede entera y poco cuajada.

Salamos con una pizca de sal las yemas y espolvoreamos con pimienta negra recién molida. Añadimos perejil picado y mi sugerencia es servirlo con pan de pita caliente para mojar o con el pan que más os guste, simplemente delicioso.

Habitualmente se sirve en una sartén de hierro fundido, pero también se puede utilizar una cazuela de barro o en su defecto una fuente grande.

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