Hoy os traemos un plato de conejo estofado, con ciertos toques internacionales, y muy apropiado para estos días de frío. El Fenek Stuffat es una de las recetas típicas de Malta, un plato de cocinado lento que está lleno de sabor. La carne queda tan tierna que se desprende del hueso. Habitualmente se sirve pasta con salsa de tomate como primer plato y el conejo con verduras como principal.
1 conejo
2 cebollas
4 dientes de ajo
100 grms. de guisantes
250 grms. de salsa de tomate
2 vasos de vino
3 patatas
2 hojas de laurel
Guindilla
Canela
Aceite de oliva
Dificultad: fácil.
Tiempo: 2 horas y media.
Elaboración:
Limpiamos minuciosamente el conejo y lo cortamos en trozos. Yo os recomendaría quitarle los pequeños huesos, para que al comerlo no los encontremos. Separamos los riñones y el hígado y lo ponemos a marinar con aceite, la hoja de laurel, un vaso de vino tinto, 2 ajos, sal y pimienta durante toda la noche para que coja sabor.
En una cacerola, con un chorro de aceite, rehogamos los trozos de conejo (reservamos los riñones y el hígado). Pelamos y cortamos en brunoisse las cebollas y ajos y los incorporamos cuando el conejo esté bien dorado, junto con el vino blanco.
Lavamos, pelamos y picamos las patatas en trozos grandes para después incorporarlos al guiso, junto con el marinaje que hemos utilizado y llevamos a ebullición, manteniendo el fuego alto durante 15 minutos.
Una vez transcurrido este tiempo, incorporamos la salsa de tomate, una hoja de laurel, la guindilla, una cuchara de canela, los riñones, el hígado y agua hasta que cubra el guiso y cocinamos a fuego lento durante 90 minutos, removiendo de vez en cuando.
Si vemos que el guiso se seca, podemos echar más vino o agua y vamos pinchando la carne para comprobar si está tierna.
Cuando lo esté echamos los guisantes al guiso, dejamos cinco minutos más y retiramos del fuego.
Como comenté al principio, podemos servir el guiso como plato único o incorporar la salsa a la pasta y servir el conejo como segundo plato.

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