viernes, 18 de enero de 2013

Hummus


La receta que os traigo hoy es típica de la cocina árabe: hummus, un puré de garbanzos. Puede venir genial para cuando se presenten visitas en casa y quieras ponerles algo que picar sin que te ocupe demasiado tiempo Nunca lo había probado y la verdad que me sorprendió notablemente. Incluso a mi padre, que no le gusta el cocido de garbanzos, le encantó porque el resultado final no tiene sabor a garbanzos.

Lleva sésamo entre sus ingredientes (en la salsa Tahini), por lo tanto cuidado con  las alergias alimentarias. Si no quieres usar garbanzos de bote puedes cocerlos en casa. Lo ideal es ponerlos en remojo la noche antes y tenerlos 12 horas en agua. Luego enjuagarlos y pásalos a una olla con agua caliente, un trozo de cebolla y una hoja de laurel. Deja al fuego hasta que estén tiernos. Pero al precio que están los garbanzos que vienen envasados, os recomiendo que vayáis al súper a comprarlos.



Ingredientes (para 4-6 personas):
400 grms. de garbanzos cocidos de bote 
2 cucharas de salsa Tahini 
1 cuchara de postre de sal 
½ cuchara sopera de comino molido 
Zumo de ½ limón 
Pimentón dulce 
Perejil 
Un chorrito de aceite de oliva 
1/2 vaso de agua 

Para la salsa Tahini 
2 cucharadas soperas de sésamo 
Un chorrito de agua o aceite de oliva 
1 pizca de sal 

Dificultad: fácil

Elaboración:
Comenzamos preparando la salsa Tahini (si no queréis hacerla se puede encontrar en el súper). Es una pasta de sésamo que se utiliza para untar en pan o como complemento para otras recetas como el hummus, el puré de berenjenas o el falafel. Si el sésamo no está tostado hay que ponerlo bajo el chorro de agua del grifo y escurrirlo bien. Luego echar el sésamo en una sartén a fuego medio durante 5 minutos hasta que se dore un poco. Se deja enfriar y se pasa por un molinillo eléctrico y añade el agua y una pizca de sal. Hay que volver a picar hasta que quede una pasta más o menos lisa. Si fuese necesario se puede añadir un poco de agua para que quede más suave. Reservamos.

Dejamos a parte una cuchara de garbanzos para decorar y el resto se echan a la batidora, junto al ajo, la sal, el comino, el zumo de limón y la salsa Tahini. Tiene que quedar una mezcla cremosa pero con cuerpo, así que no hay que pasarse con el agua o quedará muy líquida. Lo pasamos a un bol y presionamos con una cuchara. Decoramos con un poco de perejil picado y pimentón al gusto y los garbanzos previamente reservados. Rematamos el hummus con un chorrito de aceite de oliva.

El acompañamiento ideal del hummus es un poco de pan de pita. Untas el pan con el hummus y lo comes como un paté, aunque en este caso, por recomendación de mi amiga María, he usado apio y zanahoria cruda. El contraste es sorprendente.

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